Yo soy millennial
Sí. Soy millennial. Nací entre 1981 y 1993 (o 1996, según para quién). Pertenezco a esa generación "rara" a medio camino entre los que fueron a EGB y los de la LOGSE. A medias entre los que iban a clase por la mañana y por la tarde y los de la jornada continua. Estoy ahí, en el limbo entre el "antiguo régimen" español y la sociedad global que nos acercó un poco a ser Europa. En el "aurea mediocritas" de jugar en la calle durante horas a la goma, a la comba, al escondite...y conectarme al messenger y a tuenti nada más llegar a casa.
A mí no me compraron un móvil hasta que estuve en 4º de ESO y con él solo podía escribir SMS (nunca más de uno porque con la tarjeta de prepago no daba para más). Y aún cuando me fui a estudiar a la universidad, a mis padres los llamaba desde una cabina de la Plaza Circular a la que me acompañaba todos los días, a la misma hora, mi novio de entonces.
Como muchos de los que estaréis leyendo esto, pertenezco a la última generación que respetó medianamente a los profesores...quien dice a los profesores dice a cualquier autoridad, militar o civil. Sí. Soy de la generación del primer "Gran Hermano", el bueno, el de Ismael, y del primer "Operación Triunfo" en el que eras de Bustamante o de Bisbal pero siempre de Rosa. Y también la de "Hotel Glam", no merece la pena negarlo. De Tamara "la buena" y la otra Tamara. De "El diario de Patricia". De "Pasión de Gavilanes".
Soy de la generación "perdida y hallada en el templo": la de las dos crisis económicas más grandes desde la guerra civil (tres si contamos la de 1993, que ya estábamos por aquí). La generación del "llegarán tiempos mejores", la que ha criado a sus hijos en pandemia después de cien años sin sufrir una.
Soy de esa generación que "quiso bailar toda la noche" y se quedó en casa, confinada. De la que pasó de salir a las doce de la noche de fiesta a que hubiese toque de queda a las ocho de la tarde. De la primera generación donde divorciarse ya no era un drama familiar insuperable. De la generación del orgullo gay (al fin). De aquella que ya podía viajar a cualquier país europeo cada vez que había un "puente" largo.
Los millennial somos esa generación que sigue estando a medio camino entre lo que fue y lo que será. Entre el libro de papel y el digital. Entre el cassette mal grabado de la radio y Spotify. Entre agotar la Super pop de las Spice girls y los Backstreetboys en tiempo récord en toda España y, a la vez, escribir dedicatorias en las carpetas, coleccionar "hojas de cambiar" y jugar con la Barbie. En la paradoja de "no te puedes bañar en la piscina si tienes la regla" y "mira qué buen invento esto de los tampones".
Yo también considero que somos la generación de la infancia más feliz, la adolescencia con más ilusión y expectativas y la edad adulta más complicada. La de "lo que no me ha tocado a mí, no le toca a nadie"...Y, por lo mismo, la generación más resiliente, espabilada y dinámica de los últimos años. Somos los hijos de los de "tú, mínimo acaba el instituto y sácate el carnet de conducir". La generación "mejor preparada de la historia", la de "con una carrera y dos másteres trabaja en el Burger King".
Esa generación que nació casi a la vez que los primeros ordenadores y prácticamente al mismo tiempo que la democracia en España. La generación a la que la burbuja inmobiliaria le estalló en toda la cara y, dicen algunos, la más frustrada de la historia. No sé si será cierto o no. Yo soy millennial y de la LOGSE, así que no sé tanto pero, parafraseando la banda sonora de una de nuestras series de culto: "La mitad de lo que hemos vivido hace más ruido que el ruido de un cañón". Y lo que nos queda.
Y PARA TODA UNA GENERACIÓN DE GUERRERAS/OS QUE SIGUE LUCHANDO A PESAR DE LA ADVERSIDAD.



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ResponderEliminarQué buena generación... me acuerdo de un detalle de los millennial modernos que no usan suavizante para lavar la ropa... ¿es tú caso???, jejeje
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